La ciudad se tiende
la calle se extiende
la ciudad no entiende
y creo que estamos a miercoles
pero es medianoche
el tráfico no duerme
las miradas dispersas
ahogados los charcos
y los pocos caminantes
ebrios de laureles
coronados en las esquinas
poetas sin papeles
acompañan sus pasos
con el canturrear sordo
de viejas melodías
ya sabes a qué me refiero
aquellas canciones
que fueron también parte
de nuestras vidas.
Quizás, luego, amanece.